domingo, agosto 19, 2018
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Arteixo será el primero en llevar los residuos orgánicos a la planta de compostaje de Sogama

Arteixo firmará el convenio marco con Sogama para llevar sus residuos a la planta de Cerceda. Dicho convenio tendrá una validez de un año pero el gobierno local llevará a pleno la aprobación de la firma durante cuatro años. Se suma así a otros 295 ayuntamientos de Galicia que llevan sus residuos a Sogama. Sin embargo, será el primero en trasladar el material orgánico a la nueva planta de compostaje inaugurada en Sogama.

Mientras el material orgánico servirá para fabricar compost destinado a labores agrícolas, otra planta de Sogama tratará la denominada fracción resto, que engloba aquellos materiales que no han sido separados en los hogares. Por otra parte, el gestor Ecovidrio recogerá directamente el vidrio en Arteixo, mientras que las fracciones de los envases ligeros y papel serán recogidas por Ecoembes.

El nuevo plan de gestión de residuos sólidos urbanos del ayuntamiento de Arteixo es el primero de Galicia que cuenta con la división en cinco fracciones: vidrio, papel, orgánico, envases y resto. Bajo el nombre de Voltear, desde el ayuntamiento insisten en la necesidad de la concienciación de la población para conseguir una separación eficiente y con ello una mejora del reciclaje. Las isletas, conformadas por cinco contenedores, ya se pueden ver en distintos puntos del ayuntamiento e irán progresivamente sustituyéndose los antiguos contenedores en las distintas parroquias.

La nueva imagen corporativa que tendrá el plan de residuos urbanos ha sido diseñada por Alejandro Vázquez, profesor de comunicación publicitaria en la Universidad de Santiago, y Álvaro Valiño, diseñador gráfico, exclusivamente para el ayuntamiento de Arteixo. El mensaje se basa en los colores y los pictogramas asociados a cada uno de los cinco contenedores. El verde para el vidrio; el azul para el papel y cartón; el amarillo para envases ligeros; el marrón para el material orgánico y el gris para la fracción resto, donde se depositarán los residuos que no encajen en las cuatro anteriores o que no se hayan podido separar.

Además de la campaña de comunicación, el reparto de dípticos o la cartelería, desde el ayuntamiento se ha puesto en marcha una campaña de sensibilización a la sociedad. Dicha campaña será llevada a cabo por educadores que irán puerta a puerta, por hogares o establecimientos, para explicar a la población cómo ha de realizarse dicha separación.

Tras la finalización de la prórroga concedida por el Consorcio, el 1 de Enero de 2018 Arteixo debería haber asumido la gestión, el plan de residuos se pone en marcha en Agosto con los once trabajadores subrogados del Consorcio. Aunque desde el ayuntamiento se prevé la ampliación de dicha plantilla. Así, los camiones de recogida comenzarán a trabajar con el nuevo sistema de cinco contenedores. Aunque lo harán progresivamente, hasta que todos los contenedores, aproximadamente 2.000 estén instalados en las distintas parroquias del ayuntamiento.

Compostaje en Sogama

La planta de compostaje de Sogama que inaugurará su servicio con el material orgánico de Arteixo cuenta con una capacidad para procesar 15.000 toneladas anuales de materia orgánica procedente de los ayuntamientos limítrofes, y tiene previsto producir entre 3.000 y 4.000 toneladas de compost de buena calidad. Su funcionamiento consiste en que una vez que los materiales procedentes de los contenedores de fracción orgánica llegan a la planta se separan mecánicamente los elementos susceptibles de ser reciclados y se introduce la materia orgánica en pilas cerradas a las que se inyecta aire durante un período de entre 6 y 8 semanas, facilitando con ello su fermentación y posterior transformación en “compost primario”. Transcurrido este tiempo, el material se traslada a otras pilas con volteo y agitación de aire, adentrándose en la fase de maduración, que dura entre 6 y 10 semanas, dependiendo de factores tales como la temperatura y la humedad. El circuito concluye con el afine final, donde se retiran elementos impropios, acondicionando tres tipos de productos: el rechazo, que no es compost y que se valorizará material o energéticamente; el compost de nivel 1, con estructura gruesa; y el compost de nivel óptimo, con estructura fina, utilizando ambos como enmienda orgánica con interesantes propiedades para la protección de suelos agrícolas.

 

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